🧠 Los errores mentales que yo mismo he cometido al invertir (y cómo los superé)
Porque no todo son gráficos y rentabilidades: a veces, el mayor enemigo está dentro de tu cabeza.

Introducción: cuando el problema no era el mercado… sino yo
Podría contarte que todo empezó con una mala inversión. Pero no.
Empezó con una decisión que creía lógica, basada en lo que decían los foros, el hype del momento y mi miedo a perderme la oportunidad.
Invertí sin entender.
Vendí por miedo.
Compré por codicia.
Y repetí ese patrón más veces de las que me gustaría admitir.
Con el tiempo descubrí que no era solo cuestión de conocimientos técnicos o financieros. El verdadero reto estaba en mi mente: en mis sesgos, emociones y errores automáticos.
Este artículo es un ejercicio de transparencia. Voy a contarte los errores mentales al invertir que he cometido yo mismo, cómo los identifiqué y qué hice para superarlos.
1. Sesgo de confirmación: solo veía lo que quería ver
Qué es
Es la tendencia a buscar información que confirma lo que ya crees… e ignorar lo demás.
Cómo me afectó
Cuando descubrí una acción que “iba a explotar”, me pasaba horas leyendo solo análisis positivos.
Ignoraba deliberadamente los riesgos, las alertas, los fundamentales flojos.
Y cuando bajaba, en vez de corregir, seguía aferrado a mi visión inicial.
Cómo lo superé
- Obligándome a leer análisis en contra de cualquier inversión antes de entrar.
- Usando la técnica del “abogado del diablo”: escribo por qué no debería invertir en esa opción.
- Aceptando que tener razón no es más rentable que ser flexible.
2. Efecto Dunning-Kruger: cuando crees que sabes más de lo que sabes
Qué es
Un sesgo cognitivo que lleva a las personas con poco conocimiento a sobreestimar su capacidad.
Mi caso real
Tras leer dos libros sobre bolsa y ver algunos vídeos de YouTube, me creí preparado.
Empecé a hacer trading con confianza… hasta que perdí el 40 % de mi cuenta en tres meses.
No por mala suerte, sino por no saber que no sabía.
Cómo lo superé
- Aceptando que la inversión es una disciplina de por vida, no un atajo.
- Cambiando de actitud: de “ya lo sé” a “¿qué más puedo aprender hoy?”.
- Leyendo libros más profundos y siguiendo referentes que hablaban claro (no vendehumos).
3. Aversión a la pérdida: el miedo que paraliza
Qué es
Tendemos a sufrir más una pérdida que a disfrutar una ganancia del mismo valor.
Es decir, perder 100 € duele más que ganar 100 € alegra.
Cómo me afectó
- Vendía en pérdidas para “evitar que fuera a peor”.
- Mantenía posiciones en rojo por miedo a materializar la pérdida.
- Invertía en cosas “seguras” pero que no crecían nada.
Cómo lo superé
- Cambiando el marco mental: no es perder, es aprender.
- Aceptando que en inversión, perder a veces es parte del proceso.
- Poniendo por escrito mis razones antes de entrar: si las razones cambian, salgo sin miedo.
4. Sesgo de anclaje: no podía soltar el precio inicial
Qué es
La tendencia a quedarse fijado en un número (el precio de compra, por ejemplo) y tomar decisiones en base a él.
Cómo me afectó
Compré acciones a 28 €. Subieron a 30 €, luego bajaron a 24 €. Me negaba a vender “por debajo de 28 €” aunque todo apuntaba a caída.
No evaluaba el presente. Solo pensaba en “recuperar”.
Cómo lo superé
- Evaluando cada posición como si empezara desde cero hoy.
- Preguntándome: “¿Si no la tuviera, la compraría ahora?”
- Aceptando que el precio pasado no significa nada en sí mismo.
5. Euforia irracional: el peor momento para entrar es cuando todos lo hacen
Qué es
Cuando el mercado está eufórico, es fácil dejarnos arrastrar por la emoción colectiva.
Mi error más claro
2021.- Criptomonedas. Hype. Todos ganaban.Entré por FOMO. Compré alto. Me creí listo.Perdí un 60 %.
Cómo lo superé
- Creando reglas claras: no invertir nunca si siento urgencia emocional.
- Dando espacio antes de tomar decisiones importantes.
- Viendo la inversión como un maratón, no como una carrera.
6. Sesgo de disponibilidad: creer que algo es común porque lo acabas de ver
Qué es
Damos más importancia a la información reciente o visible, aunque no sea representativa.
Cómo me afectó
Leía que cierta acción subía y que “todo el mundo” estaba ganando.
Me parecía lógico entrar… porque acababa de verlo.
No analizaba nada más.
Cómo lo superé
- Dejando de consumir noticias financieras en exceso.
- Poniendo foco en datos reales, no en titulares.
- Creando filtros para decidir en frío.
7. Falacia del coste hundido: seguir en algo solo porque ya has invertido
Qué es
Es el error de seguir con una inversión solo porque ya has metido tiempo o dinero, aunque ya no tenga sentido.
Mi caso real
Tenía un fondo que no iba bien. Pero como llevaba 2 años y había pagado comisiones… me negaba a salir.
Perdía más por no actuar.
Cómo lo superé
- Aceptando que el pasado no debe condicionar mis decisiones futuras.
- Tomando decisiones basadas en futuro potencial, no en gasto histórico.
- Aplicando la regla: “¿Si hoy no lo tuviera, lo compraría?”
8. Ilusión de control: creer que puedes anticipar el mercado
Qué es
Tendemos a pensar que tenemos más control sobre el resultado del que realmente tenemos.
Cómo me afectó
Me obsesionaba con los gráficos. Creía que podía “pillar el momento exacto”.
Me volvía impaciente, me desgastaba. Perdía foco y dinero.
Cómo lo superé
- Automatizando parte de mis inversiones (roboadvisors, DCA).
- Aceptando que hay incertidumbre y no se puede eliminar.
- Centrando mi energía en lo que sí puedo controlar: ahorrar, aprender, diversificar.
¿Cómo identificar si estás cayendo en uno de estos errores?
Hazte estas preguntas:
- ¿Estoy buscando solo argumentos que confirmen mi decisión?
- ¿Estoy operando por miedo o por impulso?
- ¿Estoy pensando en el pasado más que en el presente/futuro?
- ¿Estoy más pendiente del precio que del valor?
- ¿Estoy dejando de actuar solo por no “aceptar la pérdida”?
Si alguna te hace sentir incómodo… probablemente estés repitiendo uno de estos errores.
Qué herramientas me han ayudado a mejorar
🧠 Libros:
- Pensar rápido, pensar despacio – Daniel Kahneman
- Un paso por delante de Wall Street – Peter Lynch
🛠️ Herramientas:
- Diarios de inversión (Google Sheets + Notion)
- Apps de inversión con alertas personalizadas
- Roboadvisors como Indexa o Finizens (automatizan para evitar errores emocionales)
Cómo es mi estrategia actual (más simple, más robusta)
Después de todos esos errores, ahora mi forma de invertir es:
- ✅ A largo plazo (mínimo 10 años)
- ✅ Diversificada (indexados, fondos, algo de inmobiliario)
- ✅ Con reglas claras de entrada y salida
- ✅ Sin perseguir rentabilidades mágicas
- ✅ Revisando mi estrategia solo 1 vez al trimestre
Lo que más me ha costado aceptar
- Que no tengo que acertar siempre para tener buenos resultados.
- Que cometer errores no me convierte en mal inversor.
- Que el ego es uno de los peores enemigos en finanzas.
- Que la paciencia es más rentable que la brillantez.
Conclusión: invertir bien no es solo saber… es también pensar mejor
Todos cometemos errores.
La diferencia está en quién los repite sin aprender… y quién los transforma en experiencia.
El dinero va y viene. Pero los aprendizajes se quedan para siempre.
Invertir no es una carrera de adivinos, sino de personas que se conocen a sí mismas.
